Bogotá
D.C., 24 de enero de 2026. Un grupo técnico especializado del Instituto
Distrital de Protección y Bienestar Animal IDPYBA, apoyado por unidades de la
Policía Metropolitana de Bogotá, realizó un detallado y exhaustivo recorrido en
el sector de Puente Aranda, Carrera 30 Calle 6, lugar en el cual se denunció la
presencia de restos óseos de animales en una publicación en redes sociales hace
algunos días.
En el recorrido se encontraron 7 cráneos, al parecer de especie porcina, que se suman a los denunciados inicialmente en la publicación, la cual, sin soporte alguno, hablaba de la presencia de una supuesta fosa común de perros, resultado de su uso como alimento de estas personas, hecho absolutamente falso, que generó señalamientos e injusticias en contra de esta población.
Dicho material fue recolectado y trasladado a la
Unidad de Cuidado Animal del IDPYBA, con el objetivo de efectuar evaluaciones
complementarias en el área de patología veterinaria, orientadas a reconfirmar
especie y establecer estado sanitario y posible relevancia forense.
Adicionalmente el caso será remitido a la Secretaría de Salud con el fin de verificar el cumplimiento de la normatividad vigente respecto a la disposición final de residuos y desechos biológicos generados por un establecimiento comercial, presuntamente involucrado en el manejo de estos huesos, descartados de su actividad de producción de alimentos.
EL RECORRIDO
Durante el recorrido técnico por todas
las secciones del área en mención bajo el puente vehicular, se observó la
presencia de cráneos, los cuales presentaban características compatibles con
exposición ambiental prolongada, evidenciada por la acumulación de material
terroso, ausencia de tejidos blandos y fracturas parciales, algunas localizadas
a nivel de la articulación temporomandibular.
Dichas condiciones sugieren un tiempo indeterminado de permanencia en el sitio.
Varios locales comerciales cercanos
confirmaron que observaban los cráneos desde hace 2 meses aproximadamente.
Al realizar entrevistas a vecinos de la
zona y habitantes de calle que frecuentan el sector, se manifiesta que los
cráneos corresponderían a animales de la especie porcina, refiriendo que los
mismos provendrían de un establecimiento comercial dedicado a la venta de
productos cárnicos, ubicado en inmediaciones del puente.
La empresa manifestó además que
dichos residuos no son entregados voluntariamente a terceros, sino que
presuntamente son retirados por personas externas de los contenedores donde son
depositados para su disposición final.
Al lugar fueron desplazados equipos de Brigadas Médicas Veterinarias del programa Huellitas de la Calle del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), el cual tiene como objeto la atención permanente de los animales (especialmente perros y gatos) que conforman familias interespecie con habitantes de la calle y recicladores de la ciudad.
Del recorrido nos quedan en la memoria las palabras de uno de los habitantes de calle entrevistados: “ñero no come perro; es su familia”.